
Trabajo de Mekiri sobre un Bonsai de Tejo muy especial. Este árbol es parte de la historia del bonsai, perteneció a Masahiko Kimura y es un trabajo icónico que tengo el placer de cuidar en mi jardín desde hace ya unos años.
El Mekiri del Tejo de Kimura: Técnica, Historia y Emoción en un Bonsái Icónico
Descubre la historia y técnica del mekiri en un tejo modelado por Masahiko Kimura, el maestro que revolucionó el bonsái. Un relato inspirador cargado de emoción, técnica y respeto al arte.
La historia detrás de un árbol legendario
Hoy quiero compartir con vosotros algo muy especial: el trabajo de mekiri en un tejo muy significativo para mí. Este árbol no es uno cualquiera: fue modelado por primera vez en los años 80, concretamente entre 1984 y 1985, por el legendario maestro Masahiko Kimura.
Cuando era adolescente, estudié este árbol miles de veces a través del libro de Kimura. Me fascinaban sus técnicas revolucionarias, su uso de motosierras, herramientas diseñadas exclusivamente para él y su trabajo rompedor con la madera muerta. Técnicas que parecían locas entonces, pero que encendieron la inspiración de toda una generación de bonsaistas en Occidente.
Del libro a la vida: cómo llegó el árbol a mis manos
Este tejo lo descubrí hace unos años por casualidad, en un vivero japonés perdido, cuyo nombre prefiero no recordar. Cuando lo vi, supe de inmediato qué árbol era. Lo compré y me lo llevé directamente al maestro Kimura, quien volvió a trabajarlo, restaurando parte de su esencia original. Después lo traje a España.
En ese momento, el árbol se parecía más a una seta verde que a su versión histórica. Pero bajo su apariencia se escondía la historia viva de la revolución de la motosierra de Kimura. Tenerlo hoy en casa es, sinceramente, un sueño cumplido.
Una imagen icónica que marcó una generación
En la edición japonesa del libro de Kimura —que conservo como un tesoro—, se puede ver el estado inicial del árbol: una simple estaca de tejo, con ramas cilíndricas y poco verde útil. Con un diseño extraordinario, Kimura transformó esa estaca en una obra dramática, con madera muerta simulando haber sido partida por un rayo, casi sin copa.
Este árbol es el ejemplo vivo de cómo una visión, apoyada en técnica y creatividad, puede convertir lo imposible en arte.
Preparativos para el mekiri: objetivo y filosofía
Hoy el árbol luce como un ejemplar castigado por la montaña, con ramas que se dirigen hacia arriba como los chamaecíparis. Vamos a realizar el mekiri, una poda selectiva que estimula el crecimiento controlado.
El crecimiento libre de la temporada pasada ha generado desequilibrios. El objetivo es reducir el vigor de los brotes más fuertes y dar oportunidad a los interiores que han perdido fuerza.
Paso a paso del mekiri
1. Desbaste inicial
Comenzamos con un desbaste que permite tener mejor visión de la zona de trabajo.
2. Recorte selectivo
Se recortan aproximadamente el 30 % de los brotes, incluyendo parte del crecimiento del año anterior. Esto asegura una brotación nueva y controlada en las semanas siguientes.
3. Limpieza de hojas
Las hojas que se dirigen hacia abajo se eliminan con cuidado, preferiblemente con tijeras para evitar dañar la corteza.
Promoviendo nuevas yemas
Reducir el volumen de verde obliga al árbol a emitir nuevos brotes. Esto es clave para compactar la masa foliar y obtener un diseño más definido. En la parte interior se eliminan hojas viejas, fomentando la aparición de yemas traseras.
Es vital ser delicado: dentro del árbol hay brotes pequeños que deben quedar intactos.
Corrección y alambrado
El momento del mekiri también es ideal para hacer correcciones estructurales. Si hay ramas ligeramente fuera de lugar, se puede usar alambre para reposicionarlas. Así evitamos cortar y damos espacio a que los nuevos brotes rellenen huecos estratégicos.
Cuidados post-trabajo
Tras el trabajo de poda, es fundamental:
- Poner el árbol a sombra total (si estaba en media sombra).
- Humedecer la copa regularmente para evitar deshidratación.
- Proteger las hojas internas que han quedado expuestas.
Brotación tras el mekiri
La brotación posterior al mekiri es más irregular que en primavera. Aparece por zonas y de forma progresiva. Cuando los nuevos brotes se alargan, se deben pinzar para fomentar la emisión de más brotes y mantener la compacidad.
Reflexión final
Trabajar en este árbol es como vivir un sueño de juventud. Es como si la fantasía de toda una vida —como que Claudia Schiffer llamase a tu puerta— se hiciera realidad, aunque ahora prefiero el tejo.
Con este mekiri concluido, queda esperar la evolución del árbol, confiando en que siga creciendo con fuerza y carácter, como lo soñó su primer maestro.
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